El ciclo menstrual es un periodo en el que la mujer experimenta cambios en su cuerpo, por la acción de unas hormonas que provocan que cada mes la pared interna del útero se prepare para el embarazo. Si no se da la fecundación, estas hormonas hacen que la capa del útero se desprenda, produciendo un sangrado al que comúnmente se le llama regla o menstruación.

Ciclo menstrualGeneralmente el sangrado menstrual dura entre 2 y 8 días. El ciclo empieza el primer día del sangrado y termina el día antes de la siguiente menstruación. Durante cada ciclo, se viven una serie de cambios en el cuerpo y en la forma de sentirse, aunque no todas las mujeres los experimentan igual, e inclusive algunas nunca los sienten. Algunos de estos cambios pueden ser: sensibilidad en los senos, calambres, felicidad y energía o tristeza y enojo, aumento de peso, entre otros.

También se presentan las secreciones cervicales o moco cervical, que son flujos normales y saludables. Estos cambian su textura, sensación, color y cantidad durante los días del ciclo. Generalmente cuando se detiene la menstruación, uno o varios días después muchas mujeres –pero no todas- tienen una sensación de sequedad en su vagina y ninguna secreción cervical.

 

Después esta sensación va desapareciendo y se observan algunas secreciones que son pegajosas, pastosas y blancuzcas. Al estar cerca de la ovulación, las secreciones se vuelven más húmedas, elásticas y resbaladizas (como la clara de huevo). Este tipo de moco cervical ayuda a los espermatozoides a vivir durante varios días y a viajar por el cérvix. Además, durante este tiempo se tiene una sensación de humedad en el área vaginal. Después de la ovulación, las secreciones vuelven a cambiar. Se reduce su cantidad, se vuelven pastosas, pegajosas y la sensación de humedad desaparece.

Por el resto del ciclo menstrual, se siente resequedad vaginal. Mientras que algunas mujeres continúan con las secreciones pastosas y pegajosas, otras no presentan ninguna secreción cervical. El conocimiento del moco cervical es importante para que la mujer identifique sus cambios y reconozca alguna situación anormal para ella. Sin embargo, no sirve para saber cuál es el día exacto de la ovulación. Por eso recomendamos no utilizarlo como un método de anticoncepción especialmente en la adolescencia, ya que las posibilidades de que falle son muy altas.